Purés y papillas (6-12m)

  • La relación emocional con la comida.

    Esta etapa de maduración coincide con el niño que ya empieza a asentarse o mantenerse sentado bastante rato. Es el momento de utilizar la trona o la sillita de mesa para él, es el momento de que coma sin tenerlo cogido. Es un paso más en su autonomía. Al llegar a los seis meses el lactante ya tiene que tener experiencia con la cuchara, y es realmente a partir de ahora que lo tenemos que dejar disfrutar de los puras de verduritas con carne o pescado y de las papillas de cereales variadas. Si hemos ido estableciendo una relación emocional correcta con el acto alimentario el niño tiene que esperar las comidas con ilusión y gana.  La contemplación de la comida la tiene que recibir con muestras de alegría,  quizás es más fácil que se exprese con palmas o sonrisas a partir de los 8 meses pero no se anormal que lo haga antes. En caso contrario, si el niño no se interesa por la comida, o si claramente se desinteresa o se muestra contrariado por que es la hora de la comida nos preguntaremos que es lo que hemos hecho mal en el camino recorrido hasta llegar a este punto. Si los padres creen que ellos no han hecho nada mal, estamos ante un problema, pues el 90% de las veces que un niño de esta edad no disfruta con la visión del alimento no es culpa de él, sino de sus cuidadores, a pesar del interés y buena voluntad que estos puedan haber puesto.
  • Los puras de verduras con proteínas.

    De las verduritas en puré no descubriremos mucha cosa que ya no esté inventada. Encontraréis variantes útiles en el recetario, tambien cuestiones practicas para congelar las raciones y cosas por el estilo. Con respecto a la carne cuatro conceptos claros. Si a veces el tamaño tiene importancia aquí lo que tiene importancia es disponer de un buen utensilio para triturar. No todos los minipimers hacen el mismo trabajo. Así que si no os quedan los purés finos y cremosos tendréis que plantearos el tema: 'electrodoméstico adecuado'. Los buenos inicios de la cuchara pueden tener que ver y mucho con la textura que ofrecéis al niño. El tipo de carne y el triturado están relacionados. La carne de pollo al ser mas blanda tiene más fácil aceptación. La ternera es mas seca y requiere más trabajo de triturado. Aconsejo siempre cortar a trozos la carne con las tijeras antes de triturarla con la verdura. Pero la pregunta del millón es: ¿cuando preparamos puré de verduras para 7 días, trituramos la carne y lo guardamos ya mezclado? La respuesta varía en función del niño. Si se un niño un poco 'delicado' o 'dificil para las novedades' quizás tendríamos que probar a hacerle la carne al momento y triturarla con la ración de puré de verduras que hemos descongelado. Es posible que lo encuentre más sabroso y sea un incentivo. para comerlo mejor.  Si por contra estamos hablando de un todoterreno que se come las piedras, el trabajo de hacerlo al momento nos lo podemos ahorrar y cuando congelamos el producto lo podemos hacer con el trozo de carne incluido ... Una vez iniciados al puré de verduras con pollo, para que sea de más fácil aceptación, podemos ampliar a la ternera y al pescado.  Quizás en el intervalo de un mes podemos probar a hacer esta evolución. Eso quiere decir que en torno a los 7 meses podemos variar la proteina entre pollo, ternera, buey, pavo, conejo o pescado, sea blanco o azul de forma indiferente. En relación al pescado dos comentarios. Por una parte asegurarnos de que no hay alergias al pescado en la familia. Por otra, saber que no hace falta que el pescado sea fresco, puede ser perfectamente congelado. Lo que tenemos que procurar es que sea de calidad tanto uno como el otro, y si es congelado que se descongele en condiciones correctas. Los pescados azules que podemos utilizar son:  sardina, jurel, barat, caballa, atún, bonito y salmón. Entre los blancos: merluza en todas sus formas, rape, lubina, dorada, lenguado, gallo y cualquier pescado de playa que tengáis en el mercado o pescadería y que sea fresco.  La diferencia entre pescado blanco y azul es simplemente su contenido graso.  Los azules tienen más del 5% de grasa y los blancos están por debajo de esta cifra.
  • ¿Qué cantidades?

    Esta es una pregunta frecuente. El volumen total se tiene que considerar sobre los 250ml. Pero haremos bien individualizándolo para nuestro hijo. Si vemos que queda muy harto podemos reducir las raciones a 200ml de volumen total. O por el contrario podremos subirlo hasta 300 ml si lo vemos corto. Tenerlo en cuenta a la hora de hacer raciones con proteína incluida... El peso de proteina tendrá que oscilar entre los 50grs. de carne o pescado a los 6 meses hasta los 80grs. al año. Pero esta aproximación para un niño promedio se tendrá que adaptar a la realidad de nuestro hijo y a su peso. Los lactantes duplican su peso de nacimiento antes de los seis meses y lo triplican al año. Si el nuestro cumple con eso y sigue un ritmo estándar de crecimiento, con las cantidades indicadas tendrá bastante para hacer comidas equilibradas entre proteínas, hidratos de carbono y grasas.
  •   ¿Cómo preparar la proteína?

    A la plancha con muy poco o nada de aceite de oliva. Si tenéis una buena sartén cerámica no hace falta la plancha que siempre se ensucia mucho. El pollo y las aves de corral en general 'hechos', la ternera y buey 'al punto', si quedan un poco rosados mejor. El aceite de oliva lo añadiremos cuando trituremos la proteína con la verdura. Es importante para el equilibrio alimentario que el aceite no sea mezclado a chorro y sin calculo. Aquí vuelve a ser importante la medida, y para que la proporción de nutrientes sea la óptima se tiene que medir la ración diaria de aceite. Si hablamos de pescado, lo podemos hacer al vapor, al microondas o hervido. No me gusta freírlo ni hacerlo a la plancha pues se rompe y se deshace, quedando muchas veces demasiado pasado. Si lo hervimos que sea poco. Encontrar el punto no es difícil. Es cuestión de practica.