viernes, 20 de mayo de 2011

Bacalao con espinacas y zanahoria



Componentes  (2 raciones adultos o adolescentes, 4 raciones niños)




400 grs. de espinacas
250 grs. de bacalao
200 ml. de crema de avena o leche
100 grs. de zanahoria rallada

ajo, perejil y sal al gusto

Las espinacas pueden ser frescas o congeladas. Pero estamos preparando un plato que tiene que ser rápido, sabroso y nutricionalmente completo. Por eso he elegido un producto que podéis encontrar en la mayor parte de los supers: Espinacas congeladas, bolsa de 400 grs. No hay que descongelar previamente. Para redondear la ración de HdeC (y dar un toque de color) añadiremos la zanahoria, que incorporaremos rallada.

El bacalao ideal por este plato es el de la casa Royal: bacalao desalado y troceado, listo para consumir Viene en bandejas de 250 grs. Si no se encuentra de esta marca se puede usar cualquiera siempre que se atiendan bien las complejas instrucciones para desalinizar. A pesar de venir ya desmenuzado recomiendo acabarlo de hacer más pequeño rasgándolo a mano algo más.

El vehículo graso que ligará la preparación es  la crema de avena 'OATLY’, que se puede encontrar en tiendas de productos dietéticos con cierta facilidad. En su defecto se puede usar crema de leche normal.

Se puede añadir ajo según preferencias. Si se hace con ajo, este previamente tendría que ser picado y si se hace una picadura con perejil mejor.


Preparación

En una cazuela, o sartén grande (28cm) volteamos las espinacas hasta que empiecen a descongelarse (3 minutos). Seguidamente incorporamos la crema de avena y la zanahoria rallada, con la picadura de ajo / perejil si se quiere Si queremos que tenga un aspecto más líquido, más  salseado, podemos añadir media taza de caldo o agua. Lo mantenemos a fuego medio hasta que empiece el chup-chup removiendo de vez en cuando. Lo dejamos hervir lentamente dos o tres minutos. El tiempo justo para que la zanahoria y el ajo se hagan un poco, aunque no pasaría nada si los dos se consumieran crudos. A continuación incorporamos el bacalao troceado y le damos unas vueltas para que ligue con el preparado. Un minuto y ya tenemos el guiso listo. No conviene salar hasta que no se prueba el guiso final, puesto que el procedimiento de desalar el bacalao no es siempre exacto.